Un hombre joven, con estudios universitarios y que vive en una ciudad mayor de 1.000.000 de habitantes. Este es el perfil de las personas que muestran mayor interés por la ciencia y la tecnología, según la IV encuesta Nacional de Percepción social de la Ciencia y la Tecnología realizada por SIGMADOS para la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT).
El estudio, llevado a cabo a nivel nacional con entrevistas a más de siete mil personas, refleja que el grado de interés por la Ciencia y la Tecnología es mayor en las comunidades autónomas de Cataluña, Madrid, País Vasco, Navarra y Aragón. Por el contrario, las Comunidades que menos interés demuestran por temas científico tecnológicos son Murcia, Asturias, Extremadura, Andalucía y Castilla-León.
La FECYT ha llevado a cabo en total cuatro encuestas nacionales en 2002, 2004, 2006 y 2008. Al igual que en las tres anteriores investigaciones el objetivo principal de este estudio ha sido determinar la forma en que la sociedad española percibe la ciencia y la tecnología.
Percepción positiva de la ciencia
En relación a los datos obtenidos en encuestas anteriores, en la de
2008 se aprecia un aumento del nivel de interés e información que
los encuestados dicen tener sobre la ciencia y la tecnología. El
porcentaje de personas que asegura que no le interesa la ciencia ha
disminuido respecto a 2006 del 36,6% al 31,7% aunque "No lo
entiendo" sigue siendo el principal motivo que justifica su
ausencia de interés.
En esta encuesta se ha producido un aumento significativo del
número de ciudadanos que piensan que los beneficios de la ciencia y
la tecnología son mayores que sus perjuicios (del 44,8% de las
respuestas en 2006 al 53,4% en 2008), así como una mejora
significativa en el nivel de percepción de la educación
científico-tecnológica recibida. Desde el año 2004 al 2008
disminuye en un 20% las personas que creen que su educación
científica ha sido baja o muy baja (del 65,5% al 45,8%). También
aumenta el porcentaje de personas que considera "normal" la
educación científica y técnica recibida: 45,4% frente al 35,1% de
2006.
Otro indicador de evolución positivo es que disminuye de forma
significativa el número de personas que cree que España está más
atrasada respecto a Europa en investigación. Frente al 55,1% que
opinaba esto en 2004, en 2008 lo cree el 46,2% de los encuestados.
Además, el 9,8% de personas que en 2006 pensaba que España estaba
más adelantada que el resto de Europa se ha convertido en un 11,1%
en 2008.
Intereses y fuentes informativas. Los intereses informativos varían
en función del sexo. Los hombres citan más los temas relacionados
con la ciencia y la tecnología que las mujeres (un 13.1% de ellos
frente al 6.1% de las mujeres). La medicina y la salud encabezan la
lista de preferencias de ellas (35.2%) y en conjunto aparecen, por
primera vez, como los temas más citados por los encuestados
(28%).
La fuente de información que citan mayoritariamente todos los encuestados es la televisión (82,3%), pero cuando se analizan las respuestas por segmentos de edad se aprecia la gran presencia de Internet como fuente de información para jóvenes entre 15 y 24 años (61,6%) y de 25 a 34 años (50,4%). Sin embargo, un gran porcentaje de encuestados considera que la prensa, la televisión y la radio dedican una atención "insuficiente" a la información científica. Así lo cree el 62,1% sobre la prensa gratuita, el 46,1% acerca de la prensa de pago, el 48,5% acerca de las radios y el 50,3% acerca de la televisión.
Financiación y sectores. Más de un tercio de los encuestados cree que la financiación de la ciencia y la tecnología debe recaer en la administración central. Casi el 25% cree que debe provenir de la UE y sólo un 2,8% cita a las empresas privadas.
En cuanto a los sectores a los que debería destinarse el esfuerzo de investigación en el futuro, destaca el aumento de respuestas que mencionan las fuentes energéticas (un 5% más que en 2006) y el medio ambiente (4% más en 2008 que en 2006). Un dato que se mantiene respecto a la encuesta de 2006 es que la gran mayoría (más del 79%) cree que el esfuerzo de investigación debería destinarse a medicina y salud.